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Los pueblos más bonitos de España

mayo 13, 2016

España está llena de rincones preciosos. No hace falta salir del país para disfrutar de ciudades únicas. Pero no solo grandes ciudades son dignas de visitar, en nuestro país hay pequeñas localidades que merece la pena conocer. Vamos a destacar y comentar algunas de ellas.

Frías

En la provincia de Burgos, este pueblo se ubica en las orillas del río Ebro. Se alza sobre el cerro de la Muela y toda la localidad está en cuesta. Sus calles son empedradas, con mucho encanto. En lo más alto de Frías se encuentra el castillo de los Velasco, símbolo de la localidad. También es interesante de visitar la iglesia de San Vicente Mártir, a raíz de la cual surgen las casas colgadas, pendidas de la roca. Pasear por las calles, comer en uno de las casa de comidas, o tomar algo en alguna de sus tabernas perfectamente conservadas es una buena experiencia. Se le denomina la ciudad más pequeña de España, ya que tiene el título de cuidad, siendo una localidad de menos de 30 kilómetros cuadrados y 265 habitantes.

Peñíscola

Este pueblo de origen medieval es una localidad costera de la provincia de Castellón. Lo más destacado de la localidad es su castillo templario, el castillo del Papa Luna. A partir de este monumento surge todo el casco histórico, con sus callejuelas. Merece la pena perderse por ellas. La playa de Peñíscola con el castillo al fondo es una imagen muy bonita para visitar y disfrutar.

Albarracín

Esta localidad es Monumento Nacional desde 1961 y propuesta por la UNESCO para ser patrimonio mundial. Se ubica al sureste de la provincia de Teruel, y tiene una arquitectura muy peculiar adaptada a la geología y el terreno de la zona. Calles empinadas y estrechas con piedra y tejas rojizas. Uno de los lugares de interés más destacados es la Casa de la Julianeta, pero todo el pueblo merece la pena para perderse paseando por sus calles.

Zuheros

En Córdoba, este pueblo tiene un conjunto histórico artístico desde 2003. Casas blancas encaladas, plazas y calles empinadas para llegar  a la cueva de los Murciélagos, con interesantes excavaciones de la prehistoria, y el castillo. La localidad es la frontera natural que separa el parque natural de la Sierra Subética y la campiña cordobesa, por lo que su enclave es muy privilegiado y las vistas desde el pueblo y hacia el pueblo son espectaculares.

Ansó

Este pueblo pertenece a la provincia de Huesca, pero limita Navarra y Francia. Tiene uno de los cascos históricos mejor conservados del Pirineo. Con una arquitectura muy particular, entre las casas de la localidad han estrechos pasillos que han denominado arteas y están construidos con piedra, madera y teja. La iglesia de San Pedro tiene un órgano que fue transportado por las montañas hasta montarlo en su ubicación actual.

Vejer de la frontera

Uno de los pueblos blancos de Cádiz. Vejer fue declarado conjunto histórico artístico en 1976. Se alza en un monte a 200 metros de altura y cuenta con un recinto amurallado, además de un castillo y varios molinos de viento que merecen visitarlos. Los patios de Vejer son también uno de los puntos de interés. Solo andar por las calles blancas con la brisa del mar, merece la pena.

Trujillo

En Cáceres, un pueblo clave en la España musulmana, que pasó a ser cristiano en 1232. Cuenta con un importante núcleo histórico de gran interés cultural e histórico. Su recinto amurallado integra iglesias, palacios de conquistadores, museos, etc. en su plaza mayor se erige una estatua del conquistador Francisco Pizarro, el que descubrió Perú, y era originario de Trujillo.